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¿Preparado para visitar en tu próximo viaje lugares horripilantes, espeluznantes….?

Museos del horror 

Museos del horror, del asco, la barbarie, del miedo, del morbo, de lo macabro… quizá no hay una palabra que los englobe a todos, pero creo que los museos de los que voy a hablar a continuación comparten algunas características que tienen mucho que ver con la cara más desagradable de la vida y del ser humano. Algunos tienen una verdadera vocación cultural y promueven el conocimiento del horror para que aprendamos a no repetirlo o lo utilizan por necesidad en su forma de divulgación. Otros se recrean en la monstruosidad, en lo atroz y en la infamia sin una intención tan educativa. Y algunos, por último, no son ni una cosa ni la otra, pero al menos parecen divertidos.

 

Museos de la tortura

Centrados normalmente en la época medieval, estos museos exhiben amplias colecciones de instrumentos de tortura que van desde las populares horcas y guillotinas hasta las rebuscadas cunas de Judas, las doncellas de hierro o el conocido garrote vil. En el tacto, la rigurosidad y la documentación del museo podremos encontrar el equilibrio entre morboso e instructivo. Uno suele abandonar estos museos pensando “menos mal que no vivimos aquella época”, pero hace pocos días veíamos cómo Illinois se convertía en el 16º estado de USA que derogaba la pena de muerte. Eso quiere decir que en el país de las libertades aún hay 34 estados que aplican métodos como la inyección letal, la electrocución, las cámaras de gas o… la horca. Hay museos de la tortura en cientos de ciudades, pero algunos de los más importantes que he podido encontrar están en: ·Ámsterdam ·Praga ·San Gimignano ·Wisconsin ·Tallin ·San Francisco ·Rothenburg ·Santillana del Mar. Mención a parte merece la famosa ·London Dungeon.

 

 

Museos del horror nazi

La barbarie nazi (el Holocausto) es quizá el capítulo más triste de nuestra historia reciente. Se calcula que más de seis millones de judíos fueron víctimas del régimen nazi, cifra a la que algunos historiadores consideran que habría que sumar a otros tantos millones de víctimas de otras etnias y/o condiciones religiosas, sexuales, etc. Estos estremecedores museos, que nos recuerdan lo cruel que puede llegar a ser el hombre, suelen aportar documentos históricos, cartas, fotos, vídeos, testimonios grabados y material para la reflexión. Sólo puedo aconsejar de primera mano la ·Casa de Ana Frank, Ámsterdam y el ·Terror Haza, Budapest (que incluye también muestras de la brutalidad del partido comunista), pero algunos de los más famosos del mundo son: ·Topografía del terror, Berlín ·Museo del Holocausto (Yed Vashem), Jerusalén ·Campo de concentración de Auschwitz ·Documentation Centre Nazi Party Rally Grounds, Núremberg ·Holocaust Memorial, Washington ·Museo histórico judío y del Holocausto, México DF ·Museo judío, Berlín. Aportaciones: Inés (Mis viajes por ahí) habló del ·Museo de la Gran Guerra Patria, Kiev (Ucrania).

 

 

Museos de la guerra

El exterminio nazi merecía capitulo a parte, pero es obvio que todas las guerras tienen detrás la marca del horror. Algunos tienen un enfoque belicista y otros son abiertamente opuestos a las armas. En España hay varios museos o exposiciones dedicadas a la Guerra Civil: ·Centre d’estudis de la batalla de l’Ebre, Gandesa ·Memorial de l’exèrcit popular, Pujalt ·Museu memorial de l’exili, La Jonquera ·Memorial a las víctimas de la Guerra Civil, Zaragoza y varios museos militares o del ejército en: ·Toledo ·Menorca ·A Coruña ·Sevilla ·Valencia. A nivel internacional podemos encontrar decenas de War Museums, entre los que destacan los de ·Sacramento (USA) ·Calgary (Canadá) ·Helsinki (Finlandia) ·Londres (UK) ·Newport News (USA) ·Waterloo (Bélgica) ·Ouistreham (Francia) ·Estocolmo (Suecia). Amplio listado aquí. Aportaciones: Bleid habló en su blog (Volandovoy) del ·Museo Tuol Sleng, Camboya y de los ·Campos de exterminio de Choeung Ek, Camboya. No son museos de la guerra propiamente, sino museos de sobre un monstruoso genocidio. Isabel (Diario de a bordo) habló del ·Hiroshima Peace Memorial Museum, Japón que recuerda el funesto episodio de la bomba atómica.

 

 

Museos del crimen

Los asesinos y sus crímenes han dado lugar a mucha literatura y a muchas horas de entretenimiento televisivo en forma de series, películas, noticias, etc. No podían faltar los museos dedicados a sus protagonistas, a las víctimas y a los investigadores. Sorprende el caso del ·Lizzie Borden Museum, Fall River (USA) que exhibe sobre el escenario real los hechos de un asesinato ocurrido en 1892. Y además es un Bed & Breakfast. Podría parecer que estas cosas sólo ocurren en Estados Unidos, pero el ·Serial Killer Museum, Florencia es un contraejemplo. Muchos museos son menos macabros y bajo nombres como “Museo de criminología” recogen estudios y pruebas de casos reales. Descatan los de Scotand Yard en ·Londres, el ·Cesare Lombroso’s Museum of Criminal Anthropology, Turín y otros situados en ·Atenas ·Roma ·Graz ·Zürich ·Tokyo ·Viena ·Washington.

 

 

Museos penitenciarios

Si el crimen tiene éxito en los museos, el castigo también. Muchas cárceles y calabozos históricos se han reutilizado y hoy son hospitales o estudios cinematográficos. Otras se han mantenido casi intactas y se han convertido en cárceles-museo para regocijo de los turistas. El paradigma de estas prisiones-museo es ·Alcatraz, San Francisco (USA), lugar en el que cumplió condena el célebre Al Capone y que fuera escenario del film “La Roca”. También son conocidas ·Cárcel del Fin del Mundo, Ushuaia (Argentina) ·Museo de la Cárcel Real, Coria (Cáceres) ·Kilmanhaim Goal, Dublín (Irlanda) ·San Juan de Ulúa, Veracruz (México) ·Cárcel “la XXI”, León (España) ·Prison Museum, Texas (USA) ·The Clink, Londres (UK) ·Penitentiary’s Museum, Kingston (Canadá) ·Museum of Colorado Prisons, Canon City (USA) ·Museo Penitenciario Argentino, Buenos Aires ·Corrections Museum, Bangkok (Tailandia).

 

 

Museos de medicina forense y rarezas biológicas

Tuve la oportunidad de visitar la famosa exposición ·Bodies, que ha dado la vuelta al mundo, y no me gustó especialmente ni me pareció que se justificase el elevado precio por ver una decena de cadáveres y unos cuantos órganos, pero valoro el aporte científico y seguro que a mucha gente le dejó estupefacta. En cualquier caso, ya existían museos que mostraban partes reales o recreadas de cuerpos humanos con afán científico como el ·Mütter Museum, Philadelphia, la ·Cerebroteca, Lima (Perú), el ·National Museum of Health and Medicine, Washington o el ·Museo de anatomía Delmas-Orfila-Rouvière, París. Más polémico, por mostrar fetos malformados, cadáveres momificados de asesinos, órganos, etc. es el ·Siriraj Medical Museum, Bangkok (Tailandia), y tampoco se queda atrás el ·Museo della Specola, Florencia con diferentes representaciones de la anatomía humana en cera. También algunas enfermedades y plagas tienen sus propios museos: ·Lreposy Museum, Bergen (Noruega) ·Museo de la lepra, Cundinamarca (Colombia) ·Lepramuseum, Münster (Alemania) ·Museum of Human Disease, Sydney (Australia) ·Public Hospital Museum (Museo de las enfermedades mentales), Williamsburg (USA) y el ·Glore Psychiatric Museum; St. Joseph (USA). Por último, un espacio para los “animales” en el ·Museo de especímenes fantásticos (virtual, Japón) y los parásitos en el ·Meguro Parasitological Museum, Tokyo

 

 

Museos de la muerte

La muerte ya está presente de forma indirecta en los museos que hemos visto hasta ahora, pero existen algunos donde la muerte es el eje central de toda la exposición, como es el caso del ·Museo Nacional de la Muerte, Aguascalientes (México), el ·National Museum of Funeral History, Houston (USA) o el ·Museo de Carrozas Fúnebres, Barcelona que tratan el tema de la cultura funeraria de una forma más o menos rigurosa o, cuando menos, curiosa. En la cara opuesta se encuentra el ·Museum of Death, Hollywood (USA) que utiliza el lado más morboso de la muerte y transforma la visita en un espectáculo de película. Aunque no son museos, también algunos cementerios se han convertido en “galerías” de la muerte y reciben millones de visitantes cada año. Los más famosos del mundo son los de ·Colleville-sur-mer (Francia) ·Père-Lachaise, París ·Cementerio judío de Praga ·Highgate Cemetery, Londres ·Green Wood, New York ·Zentralfriedhof, Viena ·Cementerio de Montjuïc, Barcelona y ·Cementerio de La Recoleta, Buenos Aires. Y también muchas catacumbas, que exhiben esqueletos enteros , calaveras y huesos rotos son mundialmente famosas, como las de ·París ·Roma o ·Palermo.

 

 

Museos de lo tenebroso

Hay mucho cine y mucha literatura en torno a lo paranormal y lo tenebroso. Lo que no es tan habitual es encontrar museos dedicados a estos temas, pero los hay. En Lituania es posible visitar el ·Museo del Diablo, Kaunas con una amplia colección de representaciones del diablo y objetos relacionados con su culto. También es posible visitar un museo dedicado al rito del vudú; el ·Vodoo Museum, Nueva Orleans. Mucho más cerca, en Navarra, encontramos el ·Museo de las Brujas, Zugarramurdi que se centra en la época de la Inquisición y la famosa Caza de Brujas. En el ·Antiguo Museo de Brujería, Segovia se acercan al tema de la magia negra, las pócimas, etc. a través de cientos de curiosas piezas. Y en la República Checa podemos visitar el ·Ghost Museum, Praga que nos propone un interesante recorrido por las leyendas más oscuras de la ciudad, sus mitos, sus sombras. La religión católica también puede resultar inquietante, y para muestra de ello está el ·Museo del Purgatorio, Roma con diferentes “pruebas” de la existencia de un más allá. Aportaciones: Adalberto (“De Macondo al Aleph”) habló de la cacería de brujas en su artículo sobre el ·Palacio de la Inquisición, Cartagena (Colombia). La lectora Sandra me comenta la existencia del Warren’s Occult Museum en Monroe (Connecticut, USA), donde pretenden asombrar al visitante con multitud de objetos “malditos”.

 

 

Museos del asco

En algunos museos la palabra “horror” está estrechamente relacionada con la palabra “asco”. Es el caso del ·Museo de la Menstruación, New Carrollton (USA), que cerró sus puertas en 1999, pero que aún puede visitarse vía web. O el ·Museo Internacional de retretes, Nueva Delhi (India), que hace un recorrido histórico de la evolución de los retretes y tiene algunas piezas pertenecientes a personajes famosos. Incluso la “caca” tuvo su momento de gloria en una exposición ubicada en el ·Museum of Literature, Himeji (Japón). Entre el arte y el asco podríamos ubicar la ·William Bonardo Collection, una exposición que ha pasado por la famosa Christie’s y que muestra modelos de cera de malformaciones humanas y monstruosidades varias. Más divertida, aunque no precisamente agradable, parece ser la genuina ·Faloteca, Húsavík (Islandia) con su amplia colección de penes de diferentes especies animales.

 

 

Museos de las pseudociencias

Todos los museos que hemos visto hasta ahora pueden provocar más o menos horror, pero permitidme que deje para el final una categoría que me da más miedo que todas las anteriores juntas: los museos anticiencia. Museos que prescinden de las evidencias científicas para defender sus teorías y promueven un aprendizaje basado en creencias y mitos. En Estados Unidos abundan los museos que contradicen la Teoría de la Evolución de Darwin apoyando el Creacionismo (creencia de que todo cuanto hay sobre la Tierra proviene de un acto divino). Algunos de ellos son: ·Creation Museum, Petersburg ·Creation Evidence Museum, Glen Rose ·Creation and Earth History Museum, Santee y en Canadá encontramos el ·Creation Sciencie Museum, Big Valley. También en Estados Unidos se localizan la mayoría de museos destinados a ofrecer evidencias de la vida extraterrestre olvidando la rigurosidad científica. Ejemplos: ·Unarius Academy of Sciencie, El Cajón ·UFO Museum and Research Center, Roswell y en Turquía: ·International UFO Museum, Estambul. La “secta” de la cienciología concentra todos sus ataques a la psiquiatría en el ·Psychiatry: “An Industry of Death” Museum, Los Ángeles. Y en España, donde cada vez es más popular la homeopatía (una pseudociencia, sí) encontramos el ·Museo de la homeopatía española, Madrid. Incluso la astrología tiene su propio museo en Dinamarca: ·Astrological Museum, Copenhague.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: www.losapuntesdelviajero.com