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Consejos para la vuelta al cole

Seguramente muchos de nosotros no hemos llevado la vuelta al trabajo con mucho entusiasmo. Si los niños están más inquietos o irritables durante estos días, puede deberse a que han empezado a ir al colegio, dejando atrás las vacaciones. Los expertos señalan que la vuelta al colegio puede provocar sentimientos de apatía e irritabilidad en los niños.

Al igual que los adultos, los más pequeños acusan el tener que volver a la rutina diaria después de las vacaciones, pudiéndose producir estos síntomas aproximadamente en un 30% de los niños. Los cambios son mayores si el niño empieza por primera vez el colegio o la escuela infantil, o si pasa a un nuevo ciclo educativo o a un centro escolar diferente.

No querer levantarse para ir al colegio, negarse a realizar las tareas escolares o no querer entrar a las aulas son algunos de los posibles comportamientos durante estos días.

Aunque se trata de un malestar pasajero, hay algunos consejos a la hora de mitigar estos efectos. Por ejemplo, ya que los pequeños suelen imitar el estado de ánimo de los adultos, conviene evitar, por parte de los padres, los comentarios negativos sobre el fin de las vacaciones o la vuelta al trabajo.

Con el fin de mejorar el inicio del curso, y aunque a muchos nos cueste, también es bueno mostrar entusiasmo por el inicio de la nueva etapa y establecer una rutina.

Si los días previos al fin de las vacaciones hemos hecho una incorporación paulatina a la rutina, como en los horarios para las comidas, dormir y levantarse, los efectos negativos de la vuelta al cole serán menores. También la reincorporación al desayuno y el almuerzo que suelen tomar cuando van al colegio es positiva.

 

Consejos para los primeros días de colegio

Cuando el colegio ya ha empezado, si el niño tiene deberes (aunque esto ya es para los mayorcitos) se pueden dejar para un tiempo después de haberse relajado, jugado, merendado… Y lo mismo si tiene actividades extraescolares, si practica alguna actividad física o deportiva… conviene no saturar al niño con un horario sobrecargado.

No hay que dramatizar el momento de despedirse de los niños al dejarlos en el colegio, sino transmitirles una sensación de tranquilidad y evitar momentos de angustia. Nuestra puntualidad a la hora de recogerlos también les genera seguridad.

Nuestro interés por su tiempo de colegio también es importante. Aunque a muchos niños les cuesta expresarse y contar lo que han hecho en la escuela, no dudemos en preguntarles, animarles a que lo compartan con nosotros.

Además, podemos convertir en un juego participativo la preparación del material escolar que llevarán al día siguiente o la mochila, así como la planificación del almuerzo.

En definitiva, aunque todo lo sufrimos en mayor o menor medida, son los niños los que más acusan los cambios en la vuelta al cole, pudiéndose mostrar irritables y apáticos, una situación normal y transitoria pero a la que podemos poner remedio en parte, con nuestra comprensión y acompañamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: http://www.bebesymas.com

 

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